El histórico Hospital II de Niños de Maracaibo, el entrañable gigante de Veritas que está por cumplir cien años, vive hoy un renacer. Médicos, enfermeros y familias celebran que las áreas recientemente rehabilitadas no solo están operativas, sino que cuentan con tecnología de punta para ofrecer una atención pediátrica digna, especializada y, sobre todo, gratuita.
Desde su reinauguración el pasado 23 de abril por el gobernador Luis Caldera, el centro asistencial ha dado un salto cualitativo. Destaca la nueva Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), equipada con tres cupos pediátricos, tres neonatales y una incubadora de traslado de alta complejidad, además de una sala de hospitalización con 12 camas y servicios clave que hoy funcionan con total normalidad.
Soluciones inmediatas: «Todo lo hacemos aquí»
La transformación ha eliminado el calvario de las familias que debían acudir a centros privados para costear exámenes costosos. La Dra. Neila Soto, directora del hospital, destaca este cambio con orgullo:
“Antes el paciente venía y debíamos darle órdenes para rayos X o ecografías en privados; actualmente, lo hacemos todo en nuestra institución. Es un impacto directo en el bolsillo y la salud de la gente”.
Hoy, la Unidad de Imágenes opera a plena capacidad, realizando un promedio diario de 20 estudios de Rayos X y 15 ecografías, apoyados por un laboratorio y un Banco de Sangre totalmente operativos. Además, se espera que próximamente se entreguen las áreas de emergencia, observación y la nueva fachada del edificio.
Tecnología que salva vidas
Para el personal especializado, como el Lic. Melvin López, enfermero intensivista, la intervención ha sido «oportuna». Resalta que la nueva dotación permite realizar procedimientos críticos, como ecogramas transfontanelares, directamente a los bebés dentro de la UCI sin necesidad de trasladarlos, minimizando riesgos.
Un alivio para las madres
Detrás de cada equipo hay una historia de esperanza. Antonieta Marín, cuyo bebé se encuentra en cuidados intensivos, relata cómo su percepción del hospital cambió al cruzar la puerta:
»Nos habían pintado el hospital muy mal, pero la realidad es otra. Las instalaciones están hermosas, la atención es excelente y los equipos son de primera. Mi bebé está en buenas manos; siento que es el mismo Dios actuando a través de este lugar», expresó conmovida.
Con la operatividad total de estas áreas, la gestión regional no solo entrega infraestructura, sino que devuelve la tranquilidad a las familias zulianas, garantizando que el futuro de la entidad —sus niños— crezca con salud y protección.






















