@elbolivarianove/Ingrid Fernández Márquez. – Cuando la ciudad aún dormía bajo el sereno manto de la madrugada, un grupo de almas buscaba una luz distinta. A la una de la mañana de este domingo 29 de marzo, la estación central del Tranvía en el Parque La Vereda del Lago no era solo un punto de partida, sino el umbral a un viaje de renovación. Bajo la gestión de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, a través de la Dirección de Turismo y Fomutur, se dio inicio a la Ruta Turística «De la Fe a las Aguas Sagradas».
En la sede del Tranvía, Karen Soto, directora municipal de Turismo, junto a su equipo, le dio la bienvenida a los viajeros y ofreció palabras reconfortantes para el disfrute de la nueva excursión.
El camino hacia los Andes trujillanos no fue solo un trayecto de kilómetros, sino un retorno a las raíces de la devoción venezolana. Al llegar a Isnotú, el pueblo que vio nacer al «Médico de los Pobres» el 26 de octubre de 1864, el aire parecía impregnado de una calma distinta.
Los peregrinos recorrieron los 17 kilómetros de fe que conforman este itinerario, visitando el Santuario de San José Gregorio Hernández. Entre el museo que resguarda sus memorias y la iglesia que custodia el fervor popular. Allí participaron en la misa del domingo de Ramos.
Durante el recorrido, las familias marabinas pudieron caminar por la casa de la familia Hernández, transformando la historia en una vivencia palpable. Allí, entre promesas cumplidas y velas encendidas, la espiritualidad se hizo paisaje.
El bálsamo de la tierra
Tras el encuentro con lo sagrado, la ruta buscó el abrazo de la naturaleza. La expedición se trasladó a las aguas termales de Santa Apolonia, visitando el Complejo El Jaguey, un refugio entre los límites con el estado Mérida, donde la tierra exhala calor para sanar el cuerpo.
En este rincón reconfortante, el viaje de fe encontró su complemento perfecto: la relajación.
Las aguas, que brotan como un regalo de las profundidades, sirvieron de bálsamo para los viajeros, permitiéndoles una conexión profunda con el entorno antes de regresar a Maracaibo.
»Esta ruta ha sido diseñada no solo como un recorrido turístico, sino como una experiencia de introspección y bienestar para el pueblo marabino,» destacó la directora municipal de Turismo.
De esta manera, comenzó la Semana Santa para unos 30 zulianos qué aceptaron la invitación a disfrutar de la Ruta a Isnotú, que se programa una vez por mes como parte de la agenda promovida para fortalecer el turismo e intercambiar experiencias en estados vecinos.
Destacó Soto «Comenzar la Semana Santa siguiendo los pasos de nuestro Santo les una forma de renovar la esperanza».
Viajeros satisfechos
Sonia Cantillo junto a su esposo Jhon Lisboa, describen el viaje como una experiencia inolvidable, un camino de fe y la oportunidad de disfrutar de la naturaleza visitando las aguas termales, última parada en el pueblo trujillano.
Agradecen al alcalde Giancarlo Di Martino, por la oportunidad de disfrutar del viaje, como parte de su política de promoción turística-social. Al tiempo que consideran que deben incluirse otros destinos del occidente venezolano para mejorar la oferta turística de intercambio.
Opinión compartida con otro viajero, Eduardo Sánchez, quien resaltó «estoy agradecido con la alcaldía por hacer posible esta ruta de inclusión turística qué nos lleva al santuario de San José Gregorio Hernández. Espero sigan apoyando y viviendo el turismo».
Compromiso
La Dirección de Turismo de la Alcaldía de Maracaibo promociona la Ruta a Isnotú para ofrecer alternativas que conecten la historia, la cultura y el legado de nuestros grandes referentes.
Para conocer fechas para otras visitas a Isnotú sigue la cuenta de Instagram de la Dirección Municipal de Turismo @turismo.mcbo






















