Especial/Ingrid Fernández Márquez. –
Buenas noticias llegaron para Monagas, estado geográficamente ubicado en la región nororiental de Venezuela marcado por su amplio potencial energético y agroindustrial.
De acuerdo a los mercados especializados, la tierra de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas, recordados héroes de la época de Independencia, concentra el 55% de la producción petrolera nacional y el 80% del gas natural del país.
La entrada al estado se ilumina (día y noche) con los imponentes mecheros, donde se quema el gas natural en los campos custodiados por la División Punta de Mata, de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En estos días, el estadal petrolera se prepara para dinamizar la economía local a partir de la firma del convenio estratégico entre Venezuela y la transnacional anglo-holandesa Shell.
Con este acuerdo se encendieron los motores para ir a una nueva etapa de industrialización energética no solo en Venezuela, sino con impacto en el Caribe con un puente que conecta con Trinidad y Tobago. La meta es aprovechar el gas que se quema y es expulsado por venteo en los campos petroleros, para convertirlo en Gas Natural Licuado (GNL), para su posterior comercialización en Europa.
Impacto directo
El acuerdo Shell-PDVSA no es solo una alianza financiera; representa el diseño de un corredor energético internacional que reconecta a la industria venezolana en tierra firme con las plantas de procesamiento global en el Caribe.
La reactivación no arranca desde cero, sino desde las entrañas de campos gigantescos y maduros. El foco inmediato de las operaciones civiles y de subsuelo se concentra en las unidades de producción Carito y Pirital, ubicadas en la División Punta de Mata. Estos yacimientos son codiciados por su alta capacidad de producir crudos livianos y medianos, pero, sobre todo, por su inmensa riqueza en gas asociado.
Empresas vinculadas
El despliegue técnico ya es una realidad visible en Maturín, sede de PDVSA Monagas. Para mitigar los riesgos de los años previos de desinversión, el nuevo marco regulatorio ofrece a Shell una mayor autonomía operativa, incentivos fiscales y flexibilización comercial conjunta. Este blindaje legal ha permitido estructurar un robusto ecosistema de servicios para ejecutar las obras:
Shell : Lidera con el capital financiero, la tecnología upstream (exploración y producción) y el direccionamiento estratégico.
Vepica (Ingeniería Local): La firma venezolana asume la planificación operativa y el diseño del proyecto en tierra, demostrando la vigencia de la capacidad técnica nacional.
Baker Hughes / KBR: Los gigantes internacionales del servicio petrolero asumen la rehabilitación física de los pozos y la infraestructura de subsuelo.
Los interesados en conocer más detalles sobre el Plan para Apagar los Mecheros y Exportar GNL los invitamos a seguir la siguiente edición de este reportaje especial en @elbolivarianove.



















