Con el objetivo de garantizar las tradiciones culinarias de la Semana Santa, la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo inició este lunes 30 de marzo la Feria del Pescado, una iniciativa enmarcada en el programa nacional “Venezuela Come Pescado”. La jornada inaugural, realizada en la Plaza para Todos, benefició a más de 1.200 familias de las parroquias Idelfonso Vásquez, Juana de Ávila y Chiquinquirá.
El director general de la Dirección Municipal de Alimentación, Gelson Carrillo, informó que durante el ciclo de ferias se distribuirán más de 40 toneladas de alimentos, ofreciendo a los marabinos un subsidio que oscila entre el 30 % y el 40 % en comparación con el mercado convencional.
Esta labor responde al compromiso del alcalde Giancarlo Di Martino de fortalecer la seguridad alimentaria y brindar atención directa en las comunidades durante los días de asueto santo.
Variedad y precios solidarios
La feria ofrece más de 10 especies marinas y de río, incluyendo corvina, bocachico, tilapia, lebranche, camarón y jurel. Roberto Ospino, presidente de FUNDEPO, destacó el impacto positivo en el bolsillo del ciudadano:
«Mientras en otros comercios la corvina o el lebranche alcanzan los 9 dólares, aquí los ofrecemos entre 5 y 6 dólares, manteniendo la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV)».
Además del pescado, los asistentes pueden completar su cesta básica con hortalizas, frutas, queso, pollo y huevos, contando con facilidades de pago mediante punto de venta y pago móvil.
Cronograma de atención:
Para asegurar que el beneficio llegue a diversas zonas de la ciudad, las jornadas se extenderán hasta el miércoles 1 de abril bajo el siguiente esquema:
Martes 31 de marzo: Plaza Bolívar de la Curva de Molina (Oeste de la ciudad).
Miércoles 1 de abril: Jornadas simultáneas en el sector San Jacinto (Parroquia Juana de Ávila) y el sector La Victoria (Parroquia Caracciolo Parra Pérez).
Respaldo de la comunidad
Los usuarios destacaron la frescura de los productos y la organización del evento. Jonathan Gutiérrez, residente de la parroquia Chiquinquirá, señaló la importancia de estos operativos para mantener las costumbres religiosas: «En las pescaderías convencionales cuesta el doble; aquí los precios son realmente accesibles y uno se ahorra mucho dinero».
























