BOGOTÁ — La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) emitió un nuevo balance sobre las consecuencias del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes el territorio nacional. Según el reporte oficial, consolidado en el Puesto de Mando Unificado (PMU), la cifra preliminar de fallecidos se elevó a 132 —87 de los cuales murieron en ciudades capitales—, mientras que el número de heridos supera los 570.
El informe confirma una emergencia multidimensional que mantiene en alerta roja a cinco de las 32 ciudades capitales del país: Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia, donde las autoridades locales y los organismos de socorro concentran los mayores esfuerzos de atención.
Balance de daños y afectaciones en ciudades capitales
Víctimas mortales por ciudad: Pereira encabeza las pérdidas humanas con 60 fallecidos; le siguen Cali con 15, Quibdó con 8 y Manizales con 4.
Infraestructura y movilidad: El reporte preliminar registra al menos 86 edificaciones colapsadas y siete aeropuertos con operaciones suspendidas debido a los daños estructurales.
Servicios e impacto general: La emergencia afecta simultáneamente redes de acueducto, energía, telecomunicaciones, vías de transporte, hospitales, instituciones educativas y bienes patrimoniales.
Asocapitales advirtió que los equipos en terreno continúan desarrollando las Evaluaciones de Daños y Necesidades (EDAN), por lo que las cifras de víctimas y daños materiales se mantendrán en permanente actualización durante las próximas horas.
Llamada a la unidad
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, hizo un llamado a la «unidad inquebrantable de la nación» tras el terremoto de este lunes.

En una publicación en X, escribió que el Estado «no cederá ni flaqueará» ante la «adversidad que hoy aflige a nuestro pueblo».
Señaló que el gobierno está asumiendo la atención a las víctimas y la reconstrucción de las zonas afectadas con «determinación, plena dedicación y compromiso absoluto».
«Estaré al frente de esta emergencia nacional, recorriendo incansablemente el país para tomar las decisiones inmediatas que protejan la vida de cada ciudadano», añadió De la Espriella.
«Mi llamado hoy es a la unidad inquebrantable de la nación. Rodeemos a las víctimas y a las familias que hoy sufren esta tragedia con la grandeza y la solidaridad que definen nuestro carácter patriótico».




















